Reseña del Director

Entrevista al director y guionista, Gonzalo Moure, que nos relata el final del duro viaje hasta Leyuad, donde se realizaría la mayor parte del rodaje, lugar que da titulo a la película.
Llegada complicada y llena de magia, según las palabras de su director y guionista:
“La magia, en el Sáhara, no se cree, pero no se discute.
De la magia, en Leyuad,  no se habla, pero siempre está presente.
Después de 990 kilómetros de desierto sin carreteras, llegamos de noche a las inmediaciones del valle pétreo, pero no lo encontramos. Hay luna nueva, y nada se ve en la oscuridad. Los conductores de la pequeña caravana del rodaje hacen paradas cada medio kilómetro, se reúnen como pastores buscando el rebaño perdido. Uno alega el color de la tierra, otro señala a Zraia, el pequeño cúmulo de estrellas que antecede a Orión. Otro afirma haber pasado por ese exacto lugar hace menos de un mes. Pero los dedos de cada uno señalan una dirección distinta.
De pronto, vemos luces azules, luciérnagas que saltan en la oscuridad y se dirigen hacia nosotros. Vienen de Ausserd, el Ausserd ocupado. Los pelos, de punta: ¡Estamos cerca, muy cerca del muro! ¡Vienen, vienen!
A los coches, en tumulto. Salimos a toda velocidad, hacia el este.
Y tras diez o quince minutos de tumbos, el primer coche se detiene:
¡Leyuad, Leyuad!
Hemos llegado, empujados por las misteriosas y amenazantes luces azules.
Las enormes moles de piedra se yerguen ante nosotros, más oscuras que la oscura noche.
La magia, en el Sáhara, no se cree. Pero no se discute.”